El respeto es algo que desde niño siempre nuestros padres, profesores y adultos en general nos enseñaron a utilizar con los mayores, con nuestros pares, con todas las personas que tenían contacto con nosotros. Pero en el caso de que uno se convierta en adolescente, comúnmente solemos perder el respeto, haciéndolo consiente e inconscientemente por las personas que conviven con nosotros, que aunque ellos nos entregan su respeto, nosotros no somos recíprocos, muchas veces al no tener respeto por los demás, dañamos sus sentimientos, dañamos hasta el hecho de ser un “ser humano”, de sentirse libre hasta cierto punto, de creernos a veces superior al resto, de no respetar que todos somos diferentes, que cada uno “debe” ser distinto al resto, que no hay “algo” que sea al 100% perfecto, y al hacer esto, que sería como la discriminación, es no tenerle respeto a las demás personas.
Hay que tener respeto no sólo por los demás, si no que por uno mismo, hay que respetar nuestra “integridad” como personas, hay que respetar lo que es nuestro, lo que no se puede defender de por sí solo, los que no hablan, como los animales; comúnmente al asistir a lugares donde ellos están expuestos como si fueran la “nueva moda de Paris”, la tendencia que todos deberían seguir, en ese lugar ellos son maltratados, es una falta de respeto con la vida misma de estos animales, no podemos estar haciendo cosas así, se supone que estamos queriendo un mundo mejor, pero como vamos a lograrlo si nuestra manera de “pasarla bien” es no respetar al que no puede defenderse, o si prefieren nos vamos a lo que son los humanos, las personas que tienen defecto muy notorios, como ser cojos, tuertos, o simplemente no agradables físicamente a la persona que está juzgando, todos sin excepción les han faltado el respeto a alguien, y desgraciadamente es lo opuesto a lo que tiene que ser.
Como conclusión, cada uno debe de ser respetado y tiene que respetar a los demás, sin importar su condición, física, sexual, mental e intelectual, etc. Sólo por el hecho de ser persona o ser un ser vivo.
Kasandra Ivonne Pailapichún Gutiérrez
IIIºmedio B
Profesor Orlando Arévalo
Blas Pascal School
lunes, 14 de septiembre de 2009
domingo, 13 de septiembre de 2009
El respeto
El respeto es algo que desde niño siempre nuestros padres, profesores y adultos en general nos enseñaron a utilizar con los mayores, con nuestros pares, con todas las personas que tenían contacto con nosotros. Pero en el caso de que uno se convierta en adolescente, comúnmente solemos perder el respeto, haciéndolo consiente e inconscientemente por las personas que conviven con nosotros, que aunque ellos nos entregan su respeto, nosotros no somos recíprocos, muchas veces al no tener respeto por los demás, dañamos sus sentimientos, dañamos hasta el hecho de ser un “ser humano”, de sentirse libre hasta cierto punto, de creernos a veces superior al resto, de no respetar que todos somos diferentes, que cada uno “debe” ser distinto al resto, que no hay “algo” que sea al 100% perfecto, y al hacer esto, que sería como la discriminación, es no tenerle respeto a las demás personas.
Hay que tener respeto no sólo por los demás, si no que por uno mismo, hay que respetar nuestra “integridad” como personas, hay que respetar lo que es nuestro, lo que no se puede defender de por sí solo, los que no hablan, como los animales; comúnmente al asistir a lugares donde ellos están expuestos como si fueran la “nueva moda de Paris”, la tendencia que todos deberían seguir, en ese lugar ellos son maltratados, es una falta de respeto con la vida misma de estos animales, no podemos estar haciendo cosas así, se supone que estamos queriendo un mundo mejor, pero como vamos a lograrlo si nuestra manera de “pasarla bien” es no respetar al que no puede defenderse, o si prefieren nos vamos a lo que son los humanos, las personas que tienen defecto muy notorios, como ser cojos, tuertos, o simplemente no agradables físicamente a la persona que está juzgando, todos sin excepción les han faltado el respeto a alguien, y desgraciadamente es lo opuesto a lo que tiene que ser.
Como conclusión, cada uno debe de ser respetado y tiene que respetar a los demás, sin importar su condición, física, sexual, mental e intelectual, etc. Sólo por el hecho de ser persona o ser un ser vivo.
Hay que tener respeto no sólo por los demás, si no que por uno mismo, hay que respetar nuestra “integridad” como personas, hay que respetar lo que es nuestro, lo que no se puede defender de por sí solo, los que no hablan, como los animales; comúnmente al asistir a lugares donde ellos están expuestos como si fueran la “nueva moda de Paris”, la tendencia que todos deberían seguir, en ese lugar ellos son maltratados, es una falta de respeto con la vida misma de estos animales, no podemos estar haciendo cosas así, se supone que estamos queriendo un mundo mejor, pero como vamos a lograrlo si nuestra manera de “pasarla bien” es no respetar al que no puede defenderse, o si prefieren nos vamos a lo que son los humanos, las personas que tienen defecto muy notorios, como ser cojos, tuertos, o simplemente no agradables físicamente a la persona que está juzgando, todos sin excepción les han faltado el respeto a alguien, y desgraciadamente es lo opuesto a lo que tiene que ser.
Como conclusión, cada uno debe de ser respetado y tiene que respetar a los demás, sin importar su condición, física, sexual, mental e intelectual, etc. Sólo por el hecho de ser persona o ser un ser vivo.
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